4 de
abril – 24 de julio
2008
Traducción al
castellano por
TERESA LÓPEZ
CANEDA
RAMÓN LÓPEZ
CANEDA
5
de abril
(Pero ... ¡qué valientes hemos sido!)
Hace
frío, el cielo está estrellado, es de noche; son las 5 de la mañana, del sábado
5 de abril, cuando desde la iglesita de Pontenuovo dábamos los “primeros” pasos
de la “primera” etapa del largo Camino; alguna ocurrencia, un par de fotos. Eva
y Lorenzo se colocan un gorrito de lana. Después, encendidas las linternas y
muy animados, nos dirigimos hacia el Ticino. La humedad nos penetra en los
huesos y nos obliga a llevar un paso más rápido, de manera que en una hora y
media llegamos a Cerano.
Amanece.
Una hora más tarde llegamos a Sozzago, donde nos paramos (el aire comienza a
enfriarse) para esperar a Angelo, Pietro y Giuseppe, los amigos de Saronno que
harán todo el Camino.
De
nuevo en marcha, a través del paisaje lleno de arrozales. En el espejo inundado
de los campos, rizado por la brisa, el frondoso amarillo de las matas de
mostaza silvestre hace de evanescente marco. Allá, al fondo, el Monte Rosa y la
cadena alpina. Todo en calma, la calma de las granjas y de los pequeños
pueblos. ¡Una quietud que te llena el interior! Caminamos y miramos hacia
delante.
Gianpaolo,
con su cámara fotográfica, tiene la misión oficial de documentarse con imágenes
e incluso con palabras (cada poco anota escritos en su cuaderno) en estos
primeros 50 kilómetros.
En
Vespolate nos alcanzan los Amigos del Camino de Navarra. El grupo aumenta. Se
comen bocadillos en Confienza, hacia las 13´30. Aire para los pies y agua para
ellos. Descansamos con la asistencia y con los primeros “¡Bravo!” de los
organizadores de la empresa. Luigi es nuestro “ángel custodio”, con el
abastecimiento de su auto transformado al momento en ayuda de la carretera:
agua y te, plátanos y naranjas, chocolate y nueces. ¡No se puede pedir más!
Reconfortados
nos levantamos de la acera (el Peregrino, si no llena la tripa, cae por
tierra). La meta ahora ya no está lejana. Hacia las 17, pasado el Sesia,
entramos en Vercelli, donde nos atienden los Amigos de la “Vía Francígena”.
Guiados por ellos recorremos el centro de la ciudad, lleno de gente, el sábado
por la tarde. Nos paramos en los escaparates de los comercios: la visión
suscita muchos deseos. En el atrio de la Catedral de Sant-Andrea nos reciben
Monseñor Cavallone y la Presidenta del Comité Gemellaggi, Lella Bassignana.
(entregará a Fabio, nuestro “Maestro del bordón”, el obsequio del Sindicato,
Andrea Corsaro); es una delegación francesa de los Amigos de la Via Francígena.
Esto
ha sido grande; 50 kilómetros recorridos. Podemos decirlo muy en alto. ¡Buen
Camino! a todos los participantes que Santiago espera para el próximo 24 de
julio. Mañana descanso y el lunes saldrá el segundo relevo, al regreso de Susa.
144 kilómetros recorridos en una semana.
¡ U L T R E I A ¡
7 a 13 de
abril
Vera Biagioni Barducci
y Carlo Barducci .- Florencia, 1/05/08.
Y,
¡por fin!, ha llegado el día de la
salida para el Gran Camino. Los inscritos ya desde octubre de 2.007, esta
mañana, 7 de abril de 2.008, estamos aquí en Vercelli, delante del Biliemme,
dispuestos a partir con el grupo para nuestra semana de turno hasta Susa. El
Párroco nos saluda y nos da la bendición. Han venido a saludarnos los amigos de
Vercelli, algunos de los cuales nos acompañarán en un tramo y otros durante
toda la primera etapa. Todos parecemos contentos, casi emocionados, a pesar de
que para algunos de nosotros no sea la primera vez que salimos en
peregrinación.
Poco
después de la salida nos sumergimos en la hermosa campiña de Vercelli. La
inmensa extensión de los arrozales inundados, “el mar en porciones”, y la
cadena de las montañas innevadas, por mí vistas anteriormente sólo en un
recorrido desde un coche, me han fascinado. Hace calor y es una gran sorpresa
encontrar al lado de la carretera a Dino y a Franco, que nos distribuyen
bebidas, galletas y otras cosas.
Carlo
Barducci, mi marido, nada menos que el primer Peregrino oficial, ha tenido la
pésima idea de hacerse daño en una rodilla y así, para esta primera etapa, se
ha desplazado en coche, no pudiendo realizar todos sus deseos.
Nos
encontramos todos en Lamporo, donde Don Francisco nos acoge tocando
festivamente las campanas y haciéndonos una acogida llena de cariño en la
Parroquia. El día concluye en la mesa, en un clima de fiesta, con el saludo del
Alcalde y de tantos amigos de Vercelli.
Continuando
nuestro Camino, nos alegran bellos paisajes del Piamonte, ricos en agua y
canales, muy bien explicados por Dino, de Chivazo, que estará con nosotros
durante dos etapas y que nos sirve de guía porque conoce muy bien esta zona.
Cordialísima
acogida de una familia en Gassino, que ofrece alojamiento para algunos de
nosotros y cena para todos. Queridos amigos, ¡gracias!
Para
el día siguiente nuestra meta es Turín. Por la tarde unos se van a visitar la
ciudad, otros se quedan en la iglesia rezando; algunos se quedan para cuidarse
la rodilla o los pies. Más tarde todos van a tomar un refrigerio en el mesón.
El
día 10, saliendo de Turín, el Corso Francia parece no terminarse nunca. En este
grupo hay buenos caminantes (no yo y menos aún el infortunado Carlos); hablo de
José Conti, de Giorgio, Vittorio y de Renata, la otra mujer del grupo, de
pierna ligera. Vienen después los “Cuatro magníficos”, los que caminarán hasta
Santiago y que, naturalmente, no pueden dejar de ser buenos caminantes. Los
tres son de Saronno, José Gottardi, Pedro y Angelo, además de Giuseppe Pigino,
de Vercelli, veterano de los caminos. En estos cuatro Peregrinos es admirable
la voluntad y el valor, demostrado al proyectar un Camino largo de más de 2.000
kilómetros. Les deseo que superen eventuales momentos de dificultad y que
lleguen a la Plaza del Obradoiro, llevando sobre sus espaldas una experiencia
que seguramente dejará en sus vidas una impronta notable.
Hacia
las 13 estamos en Avigliana. Es en el Instituto de los Padres Salesianos donde
nos hospedamos, en el que se goza de un bellísimo panorama, con vistas al lago
y colinas circundantes.
El
día 11, procedentes de Avigliana – S. Ambrogio, se llega a la Sacra de San
Miguel, lugar en el que, durante siglos, se ha dado alojamiento a los
Peregrinos provenientes de más allá de Los Alpes y que se dirigían a Roma o a
Jerusalén. La visión de la imponente obra, bellísima, suscita siempre gran
admiración. En pequeños grupos hacemos la visita del interior de la Sacra; hay
un gran silencio y, en esta atmósfera de paz, recordamos a tantos Peregrinos,
nuestros predecesores, que aquí ciertamente se habrán recogido en oración y se
habrán detenido en silencio para hacer sus propias reflexiones, lo mismo que
hoy estamos haciendo nosotros.
Más
tarde, en la habitación que se nos había asignado, sobre nuestros catres
gentilmente traídos por Franco, pasamos una buena tarde todos juntos. Ya somos
un grupo muy unido y, como suele suceder entre los Peregrinos, la nuestra
parece ser una amistad que viene de tiempo atrás. Y aquí estamos, incluso
divertidos, asistiendo a una “representación teatral”, con los actores Giuseppe
Gottardi y Beppe Pigino. Beppe, desde su experiencia, larga benévolos consejos
sobre el peso de la mochila. Gottardi entra en el juego, sometiendo, pieza por
pieza, el contenido de su mochila al examen de Pigino, el cual, para toda
prenda y objeto mostrado sentencia: “Esto sí, esto no”, hasta llenar una
bolsa de ropa para mandar a casa. Y todos nosotros, “el público”, reímos,
divirtiéndonos un mundo. Hoy es el último día en que estaremos todos juntos,
¡pecado!
Afrontamos
la última etapa descendiendo de la vertiente hacia Chiusa, por un sendero de
guijarros bañado y escondido entre las hojas. Algunos de nosotros hemos resbalado, por fortuna sin consecuencias.
El
recorrido a lo largo del Valle de Susa es muy hermoso, entre verdes prados y bosques, delimitados por
ambas partes por cadenas de montañas.
Por
la tarde toman el tren para la vuelta a casa Giorgio, Pino, Vittorio y Renata.
Nos desagrada verlos marchar. En el Centro Rosaz, de las Hermanas Franciscanas
Misioneras, donde nos alojamos, hemos quedado solamente seis: Beppe, los tres
de Saronno, Carlos y yo. Daniel, Peregrino con el cual habíamos hecho otros
caminos hacia Roma y Bari, ha llegado con un día de adelanto para el próximo
relevo del grupo. Nos ha producido gran placer verlo. Por la mañana nos
despedimos con un poco de tristeza.
Damos
las gracias a la Academia de Peregrinos de Magenta y a los Amigos de la Vía
Francígena, por la importante iniciativa del Gran Camino, que nos ha permitido,
a nosotros y a tantos otros, disfrutar una bellísima experiencia.
También
a los voluntariosos organizadores que, día tras día, nos han asistido
abasteciéndonos de todo lo necesario, incluso de información, con el resultado
de que todo marchó bien. Y gracias también a los amigos del grupo, con los
cuales hemos estado en agradable compañía durante toda la semana.
Laura Basilico
La
gente y el calor de Vercelli, la paz de los arrozales y los colores del Monte
Rosa. La Catedral de Turín, la Puerta Palatina y en Anfiteatro de Susa, enclave
romano maravilloso, legado del Emperador Augusto. Y después Avigliana,
localidad asiduamente visitada por Humberto Eco; parece que la visita a la
Abadía de la Sacra de San Michele había inspirado al escritor boloñés una de
sus mejores novelas, “El nombre de la rosa”.
Estos
son sólo algunos de los lugares encontrados por los Peregrinos a lo largo del
Camino de Santiago (salidos de Vercelli el 7 de abril y llegados a Susa el 13,
después de 144 kilómetros, embarcados en la empresa organizada por la Academia
de los Peregrinos, de Magenta y por la Asociación de Amigos de la Vía
Francígena, de Vercelli).
“Apenas 25 kilómetros después de Turín, (comentan los participantes), nos encontramos envueltos en un paisaje
completamente distinto; comienza a respirarse el aire de la montaña. Desde el
Santuario de la Virgen de los Lagos, en esta pequeña ciudad de origen romano,
gozamos de una vista panorámica destacable”.
Mientras
escribimos, el grupo, que en la segunda fase recorrerá 138 kilómetros desde
Susa a Embrun, apenas ha atravesado la frontera ítalo-francesa, llegando (con
una temperatura de 6 grados bajo cero) a la pequeña ciudad de Briançon. Aquí se
han unido con un cordial grupo del CRA de las Ferrovías del Norte de Saronno,
al cual se han inscrito también tres de los participantes en la empresa (Angelo
Basilico, Giuseppe Gottardi, Pietro Puiri, exdependientes FNM). También los
amigos portugueses están siguiendo con interés ... en esta dirección:
http://caminheirosafis.blogspot.com/2008/04/p-de-magenta-santiago-etapa-i.html
14 a 20
de abril
Es
lunes 14 de abril; son las 7´30; es tiempo de abandonar Susa. Encontraremos
Chiomonte y el imponente fuerte de los Exiles. En realidad veremos muy poco
porque una lluvia intensa y un viento frío nos nublan la vista y hacen que sólo
deseemos un bar. Obviamente, lunes por la mañana, en el valle están todos
cerrados, todos excepto uno y lo hacemos nuestro.
Encontramos
un bretón que llega desde Finlandia en bicicleta; la bicicleta ciertamente está
rota, han cedido antes los radios que las piernas.
En
Oulx hacemos etapa y lo celebramos. Sellamos las credenciales en casa del
Sacerdote, que nos da una botella de vino, y, dado que sería un poco más de
peso para nuestras espaldas, lo terminamos de prisa.
Salimos
hacia Claviere. La carretera se acerca al cielo, la mochila tira hacia la
tierra, el Peregrino se vuelve pequeño, pequeño, pero continúa avanzando; mira
el sol, las grandes montañas blancas, las gamuzas y sonríe. De Claviere salimos
con los regalos de los Hospitaleros, yogurt y fruta.
En
el Monginevro nos duelen las manos por el frío, pero estamos en el punto más
alto del Camino, en los confines de Francia. Es obligada una foto.
Bajamos
hacia Briançon; la visión de sus fuertes desde lo alto llena nuestros ojos. Es
una lástima que siempre se camine sobre el asfalto, pero el sendero está
todavía sin nieve.
En
Briançon encontramos amigos que han llegado en coche. ¡Coche ...! ¡Estraño modo
de moverse!
Dejamos
Briançon y finalmente podemos contentar a nuestros pies ansiosos de terreno
suave, aunque sea en subida.
La
jornada es bella pero, ¡ya se sabe!, en la montaña el tiempo cambia en un
instante y nos encontramos bajo una nevada espléndida; los perfiles son ahora
blancos y la roca roja de la Tet d´Aval no destaca.
Día
nuevo, meteorología nueva, con sol. Sol que nos permite recargar nuestros
cerebros fotovoltaicos y llegamos a la ciudadela fortificada del Monte Dauphin,
donde un anciano alpino nos cuenta cómo su piolet le había salvado la vida.
Ultimo
día del Camino para llegar a Embrun… Las recientes nevadas nos regalan todavía
fuertes contrastes. El sendero no es fácil, muchos desniveles, un puente semiderruido
pero que nos recompensa con su belleza. 32 kilómetros después vemos la catedral
de Embrun debajo de nosotros.
Para
algunos este camino termina aquí; para otros durará todavía un poco más; para
pocos terminará en Santiago... ¡Embrun bien vale una fiesta!
20 a 27
de abril
Laura
Basilico
Sobre
la Via Domitia, antiguo camino de comunicación entre Nimes y Los Pirineos,
tramo francés del Camino de Santiago y testimonio de la grandeza del Imperio
Romano, une Briançon y después Les Vigneaux, los nuestros han emprendido un
esforzado recorrido de montaña que, desde el Monte Dauphin les ha llevado al
cambio de relevo en Embrun. El encuentro con un francés de Los Alpes, que les
ha explicado la técnica de utilización del piolet, y después la nieve fresca,
el sol y el hermoso día, han recompensado a los nueve Peregrinos de la fatiga
para completar los últimos 26 kilómetros del recorrido.
Y,
con 354 kilómetros en las botas, lunes 21, han salido de Embrun, con destino a
Forcalquier, con un nuevo compañero de viaje que los ha conducido hasta Savines
le Lac, primera etapa del recorrido de este tercera semana del Camino.
Dreptin
Jean, de 70 años, jubilado, Presidente de la Asociación de Peregrinos de
Embrun, acompañó al grupo al descubrimiento de restos romanos sacados a la luz
cono consecuencia de los trabajos sobre la capa de la carretera. Durante el
Imperio Romano, Embrun era considerada capital de los Alpes.
Sobre
la carretera, entre Embrun y el lago de Serre-Ponçon, una visita a la Abadía de
Boscodon, monasterio abandonado durante la revolución francesa, después
presidio de los partisanos y por fin reconstruido en 1.972; alberga hoy tres
comunidades religiosas ... y un hermano de la campiña de Venecia.
27 de abril
- 4 de
mayo
Laura
Basilico
Se
suele decir: “El que no tiene cabeza ha de tener piernas”. Y a los siete
Peregrinos, en camino de Forcalquier a Arles, no le faltan piernas
precisamente. 140 kilómetros esta semana, 640 los recorridos desde el 4 de
abril por Angelo Basilico, Giuseppe Gottardi, Pietro Piuri, del CRA
FNM de Saronno; pero también la cabeza, y mejor deberíamos decir “el
corazón”, hacen su parte.
Dice
Basilico: “Quisiéramos dar las gracias a
Dino Olivetta, que acompañó al grupo durante dos semanas, desde Embrun hasta
Arles, por toda la asistencia logística y también por las reflexiones con que
nos ha enriquecido. Antes de la salida de cada día leía, o hacía que leyeran
los otros peregrinos, sus pensamientos y apuntes: <En el cielo hay muchas
estrellas. Si desde las estrellas hubiese alguien que nos viese, vería
Peregrinos como en la Edad Media. Hacen que te sientas muy pequeño; es el
Camino de las estrellas hacia Santiago. Mi casa está lejos, las estrellas están
lejos y sin embargo las siento vecinas. Sobre el Camino las estrellas brillan
mucho más>”.
Yendo del Rosellón a Notre Dame de Lumières,
Basilico y Giuseppe Pigino (que junto con él, Gottardi y Puiri recorrerá los
2.200 kilómetros del viaje) se han desviado del itinerario original del
miércoles 30 de abril, alargándolo 10 kilómetros más, pero disfrutando así del
homónimo parque y de la espléndida tierra roja y ocre que caracteriza a este
territorio.
El
domingo los Peregrinos llegarán a Arles, ciudad hermanada con Vercelli, de
donde ha salido el grupo con los tres exdependientes FNM y socios del CRA de
Saronno. Aquí se tendrá un encuentro en el Ayuntamiento, con el Síndico y la
Autoridad, para hacer el relevo; podrán asistir también amigos y familiares de
los Peregrinos (en www.academisperegrini.it).
4 a 11 de mayo
Laura
Basilico
Los
Peregrinos, que el domingo 4 estaban en Arles, han dejado la Via Domitia para
emprender el viejo camino francés hacia Compostela (la Vía Tolosana) haciendo
el cambio de la “carrera por relevos” (¿staffetta?) y para festejar la
semejanza con Vercelli. Para la ocasión, el CRA de los FNM ha entregado una
carta de saludo al grupo de ferroviarios de Arles, anunciando el inicio del
cambio entre los dos grupos.
Desde entonces, huéspedes de Giuliana Brancadoro (de los
Abruzos) y de Jean Pierre Badziach (francés), los Peregrinos vuelven a andar un
largo recorrido que recuerda al del comienzo. De hecho son abundantes los
arrozales, y semejantes a los de Vercelli, desde Arles hasta S. Gilles, y
abundantes los cerezos de fruta ya madura que los Peregrinos cogen como al
asalto.
Además de los cuatro (Basilico, Puiri y Gottardi del
CRA FNM, y después Giuseppe Pigino, de
Vercelli) que recorrerán todos ellos los 2.200 kilómetros del Camino, esta
semana hacia Bézieres van también dos de Trevisso y dos de Vercelli.
Además, sólo para la etapa del martes 6, una nueva incorporación,
la del francés Jacques Rieme, que también va a Santiago. A la pregunta “¿Cómo se encuentran? ¿Se notan los 790
kilómetros en las piernas?”, los
Peregrinos contestan hablando, entusiasmados, del bellísimo museo de fotografía
y cine de Villetelle, de las autoridades del pueblo, que los han buscado para
darles un DVD sobre Villetelle, con tres botellas de vino.
Después, los franceses que
encuentran en el Camino (¡qué sorpresa!) están informadísimos sobre la empresa
de los cuatro que harán todo el recorrido.
La noche en
Gallargues-le-Montueux se pasó durmiendo en el suelo de un gimnasio, como
quiere el verdadero espíritu del Camino.
Séptima etapa:
de BÉZIERES a
CASTELNAUDARY
11 a
18 de mayo
Laura Basilico
Después de casi cinco semanas de Camino, sumergidos
en la naturaleza, entre nieve, campos de espliego y andar libre, los Peregrinos
se habían fatigado bastante al tener que soportar el abandono de los caminos y
carreteras de tierra para meterse en las carreteras nacionales y tangenciales
hacia Bèzieres, punto de llegada de la sexta etapa.
Dos alegrías: el 18 de mayo,
día en el que los nuestros han abandonado las carreteras de tierra, es fiesta
nacional en Francia, para conmemorar el fin de la Segunda Guerra Mundial. Esto
impidió que los camiones circularan, por lo menos en este día. En segundo
lugar, la desviación del Camino de Santiago les permitirá pasar por Lourdes a
fin de mes.
Dejando La Provenza para
entrar en El Languedoc – Rosellón, ojos y paladar han sido bien pagados por
amplias extensiones de viñedos y por lugares en los que degustar los vinos
típicos, especialmente los del área de Carcasona.
Los Peregrinos llegaron a la
pequeña ciudad francesa el jueves 15, bordeando el Canal del Midi, canal
artificial de una longitud de 240 kilómetros, construido para comunicar el
Atlántico y el Mediterráneo, regulado por esclusas a lo largo de todo el
recorrido, debido al desnivel del agua, más bajo cerca de Carcasona y más alto
en el Norte. La zona es famosa también por las numerosas y sugestivas iglesias,
construidas como fortalezas, herencia de un período de violentos
enfrentamientos religiosos, como aquellos en que se ha visto implicado el
movimiento de los Cátaros.
Entre Historia, restos antiguos, naturaleza y
gastronomía, no se puede decir que los Peregrinos salidos de Saronno, después
de casi 920 kilómetros, no estén gozando de la vida.
18 a 25
de mayo.
Annarosa
Boccardo
Cuando
decidí participar en una etapa del Gran Camino “Magenta a Santiago de
Compostela”, y precisamente en la etapa Castelnaudary – Saint Gaudens, mi
pensamiento volvió rápidamente a años atrás, cuando tuve la ocasión de recorrer
este trayecto en coche con compañeros de viaje que son parte de mi vida
afectiva.
El recuerdo de aquella experiencia está aún profundamente
vivo en mí. Afortunadamente tengo muy buena memoria y recuerdo perfectamente el
territorio.
Mi aventura comienza el 19 de mayo, hacia las 7`30, con
mis tres Peregrinos de etapa y además los otros cuatro Peregrinos que están
haciendo, de manera que me atreveré a calificar como “heroica”, todo el Camino.
Hemos empezado saliendo de Castelnaudary, para movernos a lo largo de la orilla
del Canal del Midi, donde filas interminables de seculares plátanos de sombra
hacen de fondo a esta obra de inmensa grandeza, querida por Luis XIV y
realizada por el ingeniero hidráulico Pierre Paul Riquet en 1.661, con 240
kilómetros de largo y que une el Océano Atlántico con el Mar Mediterráneo.
A lo largo de sus orillas encuentran refugio numerosas
aves: ánade real de plumas rojas, cisnes y una serie interminable de otros
pájaros. Las esclusas para el retorno de los barcos son una verdadera joya de la
ingeniería, gracias a nuestro Licenciado Leonardo.
Aquel día hicimos una inmersión profunda en la naturaleza
y nos pareció alcanzar una paz interior que sólo aquella agua, que allí corre
desde hace más de 300 años, puede darte. Al borde de la orilla hay retamas,
iris silvestres, pequeñas orquídeas de encendidos colores. ¡Una maravilla!.
Los dolores comenzaron en las etapas de los días
siguientes cuando comenzamos a caminar casi exclusivamente sobre asfalto, y
para aquellos, como yo, acostumbrada al Camino de Santiago donde todo se
desarrolla en trayectos de tierra, ha sido muy dura verdaderamente.
Afortunadamente, la magnífica naturaleza circundante alivió mis “penas”; de
hecho la contemplación del paisaje nos da una carga de fuerza que ayuda al
cuerpo y al espíritu.
El
día de la etapa desde Labage Innepole hasta Muret ha sido verdaderamente el
ápice de la belleza. Crinaldi a lo lejos, con casas de un rojo salmón y que al
final parecía una tarjeta postal. Campos sembrados y a punto para la siega,
trigo o simplemente arados, entre pequeños bosques iluminados por un fuerte
sol, te daban un empuje emotivo de tanta fuerza que te hacían olvidar el peso
de la mochila y la fatiga del asfalto. El silencio reina soberanamente; sólo el
canto de las cigarras lo rompe. La belleza del territorio es algo fascinante;
parece nuestra bella tierra toscana, hacia Siena. Hay mucha riqueza, pero quizá
es una impresión equivocada. Es la tierra cultivada, amada, trabajada lo que la
hace así de rica.
La
cordialidad de las personas encontradas en Rebique, precisamente tres señoras
que desempeñaban la función de bibliotecarias en su pequeño pueblo, se
apresuraron a ofrecernos todo tipo de ayuda para que pudiésemos continuar mejor
nuestro Camino.
Continuando
hacia Carbone encontramos señales de la “Cruz cátara”; estamos ya en la región
del Languedoc. Intentamos recordar cuanto hemos estudiado en la escuela, el
significado de la palabra “cátaro”, y todos intentamos dar una explicación a la
palabra. Angelo, uno de nuestros compañeros (que conoce bien la Historia), dice
que quizá eran Peregrinos como nosotros, y yo le digo “¡No!”, que fueron
herejes medievales que predicaban una pureza absoluta en la forma de vida, y
que en esta región fueron quemados por la Inquisición, por su manera de pensar
progresista capaz de atraer la ira del poder religioso”.
La
penúltima etapa de mi Camino termina en Le Frèchet de Madame Iosianne, una
señora que nos dio hospedaje en su casa rural metida entre el verde del campo
de los Pequeños Pirineos, con macizos de rosas antiguas, lavanda y una
floreciente vegetación detrás de la casa. El ambiente durante la cena fue
relajante, también en previsión de la última etapa final de pasadomañana. Nos
sirvió apetitosos platos franceses y el cansancio de un recorrido de 34
kilómetros, que nos había sometido a todos a dura prueba, pasó a segundo plano
y parecía olvidado.
¡¡¡Saint
Gaudens!!! Estamos llegando ...Salimos de Le Frèchet a las 8, bajo una fuerte
lluvia que no cesó en todo el dificultoso recorrido, sobre todo por el tráfico
de coches que corrían como condenados arrastrando lluvia y viento. Fue una
etapa verdaderamente cansada, porque no pudimos descansar durante el camino;
tanto era el deseo de llegar a la meta que nos parecía verdaderamente inalcanzable.
Finalmente,
hacia las 15´30, hemos atisbado las primeras casas de Saint Gaudens, muy
cansados, mojados, cada uno con sus pensamientos y sobre todo con 33 kilómetros
en las piernas, todo sobre asfalto. Al caer de la tarde entregamos al Síndico de
Saint Gaudens, Madame Marie, el banderín de la Academia Peregrini, como signo
de amistad. Ha sido una experiencia que puso a dura prueba mi resistencia
física, y llegué a la conclusión de que Santiago, desde la lejana España, se
preocupó intensamente de sostenerme.
¡Ultreia!
Laura
Basilico
Los
encargados de las esclusas que cierran el Canal del Midi son como los
históricos guardavías que hace mucho tiempo dirigían el tráfico de los trenes a
lo largo del ferrocarril del Norte; en cualquier caso, se preocupaban incluso
del arreglo del puesto de guardia como si se tratara de un jardín o de un
huerto. Así son los encargados de las esclusas que los Peregrinos a Santiago
han encontrado en su salida de Castelnaudary para la octava etapa, que los
llevará a Saint Gaudens, el domingo 25.
Abandonadas
las carreteras nacionales llenas de tráfico, el grupo está literalmente gozando
de las bellezas naturales e históricas del Lauragais. “Como el obelisco en honor al ingeniero francés –explican además junto a Toulouse- que ha proyectado el canal, haciendo de
hecho posible la intuición genial de Leonardo sobre las esclusas ... Además,
nos parece, que no pudo ver la obra terminada porque murió seis meses antes de la inauguración”.
Entusiasmados por el recorrido y en nada
desanimados por el tiempo, no siempre favorable, los Peregrinos han decidido
alargar con algún kilómetro más la etapa hasta Toulouse, continuando por la
orilla del canal, aunque subiendo a lo alto en vez de seguir la carretera
nacional. “Una obra imponente, que merece todavía una mirada desde
el punto de vista del habitat naturalístico. ¡Nos parece estar en la
maravillosa Toscana!”, han comentado, felices de haber encontrado sol contra toda previsión.
A 3 kilómetros de Muret, un francés de origen
vicentino les ha dado el número del teléfono de su tía emigrada, siempre
ansiosa de conocer connacionales. Italianos en el mundo, y qué mundo el que
están descubriendo y saboreando los Peregrinos que, con más de 1.000 kilómetros
sobre sus espaldas, por la tarde, después de la merecida ducha, piensan ya en
la etapa siguiente. ¿Placer por el Camino y deseo de abrazar a los seres
queridos, después de casi dos meses?
Novena etapa: de
SAINT GAUDENS a PAU.
25 de mayo - 1 de
junio.
Laura Basilico
Serán 1.200 kilómetros totales, totales, los
kilómetros recorridos hasta el domingo 1º de junio por los tres exdependientes
FNM partidos de Saronno el 4 de abril.
“El viernes pasado, comentan,
acercándonos a Cazères, por encanto al fondo hemos descubierto los Pirineos,
una visión que nos puso de buen humor, a pesar de la lluvia que nos azotaba y
que nos hizo conocedores de la distancia recorrida”.
Sábado
24, después de 8 horas de camino bajo el agua, para acoger y hospedar al grupo
que había salido de Castelnaudary había una delegación del Ayuntamiento de
Saint Gaudens, desde donde después la ruta ha seguido la novena etapa hacia
Pau; una etapa difícil a causa de las condiciones meteorológicas, pero también
rica en estímulos; paisaje, vegetación y clima nos recuerdan los Prealpes. “Estamos, además, muy lejos del buen clima
de Provenza” (ríen los
Peregrinos).
La empresa se está revelando, debido a ciertas
circunstancias, una sorpresa también desde el punto de vista humano; cada día
recibimos una acogida casi inesperada, y nuestros Hospitaleros comprenden
nuestras necesidades antes de que nosotros pidamos cualquier cosa. Así, una
sopa caliente nos hace sentir en casa.
Entretanto vamos llegando a Lourdes, desviación del
recorrido inicial con motivo de los 150 años de las apariciones a Bernardette.
El tiempo parece mejorar. ¡Bendita desviación!,
tenemos que decir.
Décima
etapa: de PAU
a JACA.
1 a 8
de junio
Laura
Basilico
La
narración de esta semana de los Peregrinos en viaje a Santiago no puede
prescindir de alguna observación sobre la desviación a Lourdes, el jueves
pasado.
“Hemos tenido la impresión de
que católicos de toda Francia se habían dado cita aquí. Había también muchos
españoles, italianos, americanos, etc..., pero, ¡quién jamás lo habría dicho!,
las muchas iglesias cerradas o abandonadas que hemos encontrado atravesando
Francia ¿podrían convivir con tantos fieles de fuera?”.
Es
un punto de vista privilegiado el de aquellos Peregrinos que, jueves 5,
atravesarán la frontera franco-española. El punto de vista de aquellos que
caminan a pie puede sentir los perfumes y gozar de los colores del campo. (El
Peregrino) sufre por la lluvia (¡tanta!), se protege del sol como puede; las
emociones y las sensaciones son grandes.
La
etapa de 40 kilómetros que, lunes 2, les ha llevado desde Pau a Oloron – Sainte
Marie, fue afrontada con determinación y también alegría, porque entre los
nuevos que han llegado hay una nueva amistad del Camino; es Daniel Nasi
Volpiano (Turín), quien, durante dos semanas de viaje, es ya compañero de los
nuestros en la etapa hasta Embrun.
Es
una novedad agradable el abandono de la carretera asfaltada para volver a
caminar por los senderos. También es una sorpresa la visita de un italiano,
Mariano Tedeschini, casado con una francesa de 30 años, que los ha buscado
después que supo de su viaje, por medio de su hermano dirigente de la CISL de
Milán que se había informado en la página www.academiaperegrini.it.
Fue paciencia de otros tiempos la que le movió a esperar la apertura del centro
de acogida de Sarrance, aunque la lluvia había puesto fuera de uso
momentáneamente la tecnología para poder hablar con los familiares de su casa.
Después
de dos meses de Camino para los tres ex FNM, salidos de Saronno, comienza la
bajada de los Pirineos, y pasado el Valle de Aspe, jueves, el grupo llegará al
Alto de Somport, paso que señaliza la frontera entre Francia y España y que es
comienzo del Camino Aragonés, para llegar a Jaca el sábado 7.
Santiago
está cerca y el corazón cada vez más enriquecido.
Undécima
etapa: de JACA a
PUENTE LA REINA.
8 a 15 de
junio
Laura
Basilico
Llegados
a Puente la Reina el domingo 15, los kilómetros andados desde la salida el 4 de
abril en Saronno serán 1.462. En medio viñedos, arrozales, lluvia, nieve,
acequias y también paisajes lunares.
Estas
son palabras del vercelense Pierluigi Serra: “El martes, dejado el Camino
Aragonés y atravesada la provincia de Navarra, el sendero ha comenzado a
desnudarse entre colinas y pendientes despeñaderos de aspecto lunar, lisos y
redondeados por los fenómenos atmosféricos. Son antiguos sedimentos de arcilla
calcárea, de pequeñas astillas rocosas causadas principalmente por
derrumbamientos submarinos”.
La
etapa ha comenzado con una desviación, sugerida por Luciano Lafranconi di
Volpiano (TO), de Jaca a San Juan de la Peña, para volver después a Santa
Cilia, desviación que nos permitió visitar en San Juan de la Peña el Monasterio
viejo, joya de la etapa medieval, y el Monasterio nuevo, que completa el valor
histórico artístico del pueblo. Un perfume de Historia todavía más mágico y
significativo se produce por las narraciones de dos profesores universitarios
españoles encontrados a lo largo del Camino, docente de Historia del Arte uno
de ellos (Ramón López Caneda) y docente de Geografía el otro (Claudio Moreno
Medina), que se nos revelan no sólo “pozos de ciencia y conocimientos” sino
también perfectos conocedores de la lengua italiana, además de agradables
compañeros. ¡Quiera Dios que, al regreso de Santiago, sean una nueva amistad
para “llevarse a casa”.
Duodécima etapa: de PUENTE
LA REINA a
SANTO DOMINGO DE
LA CALZADA
15 a 22
de junio
Laura
Basilico
Llevan
siempre la misma ropa, están todos más o menos cansados, cuando caminan varias
horas van en silencio para meditar. Comen todos las mismas cosas, se curan los
pies imitándose unos a otros. Cuando llegan a los Albergues de Peregrinos se
duchan rápidamente y, por turno, lavan la ropa, calcetines, camisetas,
pantalones ... Si hace sol, después que cada uno ha escrito sus propias notas,
es el momento de las tertulias; en este momento aparecen los distintos puntos
de vista de los Peregrinos, sus diferentes conocimientos, sus impresiones
personales.
Poco
a poco la meta se avecina, -Santiago, domingo 22, poco más o menos 600
kilómetros de distancia-, y si bien las vistas, los colores, los sabores y los
olores son espectaculares, al menos los encontrados hasta ahora, los
comentarios de los Peregrinos cada vez se afianzan más en la extraordinaria
experiencia humana que están viviendo.
Las
mismas impresiones manifiestan los dos profesores españoles, compañeros de
viaje en estas etapas y convertidos ya en parte integrante del grupo.
“Pocas personas tienden a calificarse o darse a conocer, explica mejor Angelo Basilico, sobre todo si
el Peregrino es creyente o no. El peso y la riqueza humana son fortísimos”,
como fuerte es el entusiasmo con el que el grupo acoge las maravillas
históricas del Camino, cada vez más señalizado con indicaciones hacia Santiago
de Compostela.
Está,
además, la Ermita de Eunate, antigua construcción de los Caballeros de la Orden
de los Templarios, hoy restringida y reservada a los Peregrinos que van de
paso; aquí los nuestros han hecho la meditación y han cenado con el Hospitalero
como si fuesen de su familia.
Y
después, el retablo barroco de Viana y la tumba de Cesare Borgia, hijo del Papa
Alejandro VI, fallecido en una emboscada tramada por mano anónima; está
enterrado ante la puerta de entrada a la iglesia.
También
el Santo Sepulcro, en Torres del Río, presenta iglesia de los Templarios.
El
grupo ha llegado a Logroño y, mientras escribimos, se produce el encuentro con
Socorro Rodríguez Jiménez, Presidenta de la Asociación Riojana de Amigos del
Camino de Santiago, que les ha entregado, además del tradicional banderín,
también camisetas personalizadas. Y todo regado con el óptimo vino de La Rioja.
Decimotercera
etapa: de SANTO DOMINGO
DE LA CALZADA
a FRÓMISTA
22 a 29 de
junio
Laura
Basilico
Italianos,
españoles, franceses ciertamente, pero también alemanes, finlandeses, suizos,
estadounidenses, sudafricanos y coreanos.
Poco
a poco Santiago se acerca (estamos a casi 400 kilómetros).
El
mundo entero parece haberse citado en Castilla y León, para recorrer los
últimos trayectos del Gran Camino. Así lo demuestra también el aumento de
entradas a la página de la Academia Peregrini, “inspiradora” y organizadora de
la aventura junto a los Amigos de la Via Francígena de Vercelli, que ha
registrado visitas de Sudáfrica, Brasil, Israel, Guatemala ...Una aventura más
y siempre de valor humano.
En
el Albergue Parroquial de Grañón, donde, antes de cerrar la etapa de Santo
Domingo de la Calzada, se quedaron los Peregrinos salidos de Saronno, 10 de
cada 40 alojados eran italianos y los otros prácticamente de todo el mundo. A
pesar de las dificultades de comprensión todos han contribuido a la cena, unos
lavando los platos y otros preparándola. Aquí, una voluntaria de Friuli, Anita,
ha acogido a los nuestros con fruta fresca, sin saber siquiera que fuesen
Peregrinos, mientras su homónima, de la Apulia, les dio asistencia, preparó la
cena y el desayuno, con la ayuda de los hospedados, y los saludó leyéndoles dos
poesías
Inspiraciones
del corazón son también las desviaciones
del recorrido establecido, como la de Ventosa, sugerida por la Asociación
Riojana, o como otra a las ruinas del antiguo Hospital de San Juan de Acre, en
Navarrete.
Para
terminar, al menos por el momento, de nuevo volvemos sobre las huellas de los
Templarios. Entre miércoles y jueves la meta es San Antón, a 40 kilómetros de
Burgos, lugar del que todas las guías sólo citan las ruinas del Convento de Los
Antonianos y del que el Peregrino y profesor español, Ramón López Caneda,
asegura tener también huellas de la presencia de los Templarios, además de ser
Albergue y lugar de descanso nocturno para los peregrinos.
En
medio, subiendo y bajando colinas de cereal y grandes silencios, la parada en
Tardajos, antiguo pueblo de origen precristiano, con un Albergue de Peregrinos
en la Iglesia de San Juan, antes de afrontar las soleadas mesetas hacia león.
Decimocuarta
etapa: de FRÓMISTA a LEÓN
29 de junio -
6 de julio
Laura
Basilico
¡Huéspedes
exclusivos!, hay que decirlo así. Una sudafricana, un profesor español y Angelo
Basilico han sido los primeros Peregrinos del 2.008, viernes 27 de junio, que
se han alojado en el Albergue de Peregrinos que hay en las ruinas del Convento
de San Antón, testimonio de la presencia de los Templarios a lo largo del
Camino de Santiago, como Terradillos de los Templarios, etapa del 2 de julio,
donde vivió Jacques de Molay, último Gran Maestre de la Orden, hasta su regreso
a Francia en 1.307 por orden de Felipe el Hermoso, que ya tramaba la incoación
del proceso-farsa que llevaría al arresto, y después a la hoguera, a todos los
Caballeros del Templo.
“Todas las guías que hemos consultado hablan de la presencia de un
Albergue para los Peregrinos cerca de las ruinas, pero Ramón, el profesor
español, no tenía duda. Lo he importunado con preguntas sobre los Templarios
desde que lo conocí y finalmente él mismo me ha propuesto que nos alojáramos en
este lugar fantástico”.
Unas
horas después de la salida mañanera del viernes 27, una llamada telefónica le
avisa de los trabajos de restauración en el convento. La empresa habría fallado
si los tres no nos reafirmáramos en poder ver las ruinas, atrayendo la
atención, casi enfadada, del Hospitalero José Manuel, que sugirió volviéramos
por la tarde, esperando poder dar entonces alojamiento para la noche.
Llegados
a Castrojeriz, los tres no se detuvieron, volviendo a las ruinas de San Antón
(2 kilómetros atrás), y después de media hora de espera el dueño del Albergue,
Ovidio Campo, les firmó las credenciales y los invitó a hospedarse en el
convento. La cena consistió en un plato de pasta con tomate, saboreada a la luz
de una vela, con José Manuel que
entonaba canciones populares españolas acompañándose de su guitarra, en un
ambiente verdaderamente sugerente. Aseguró que solamente al día siguiente se
abriría el Albergue a los otros Peregrinos de paso. También fue casi mágica la
presencia del propietario, Ovidio Campo, que después se manifestó como Profesor
de la Universidad de Burgos y apasionado del Camino (ha recorrido 2.500
kilómetros, de Madrid a Roma); hace 6 años, poco más o menos, tomó la
determinación de restaurar el convento cerrado desde hace un siglo, pidiendo a
los Peregrinos hospedados sólo un pequeño donativo.
Debemos
un especial agradecimiento a Ovidio, por la espléndida experiencia.
“La parada posterior en Castrojeriz, comenta Basilico, ha confirmado lo que había comenzado
a pensar al entrar en España. Los Hospitaleros y Voluntarios de los Albergues
de Peregrinos, sean Municipales o Parroquiales, se dedican con apasionada
atención a los Peregrinos, sobre todo si captan que están realmente interesados
en el Camino; curan dislocaciones y tendinitis, no son sólo meros gestores
voluntarios, saben comprender las necesidades de los Peregrinos, no piden nada
a cambio para ellos, porque lo primero de todo es EL CAMINO”.
Angelo
Basilico, José Gottardi y Pedro Puiri prosiguen su camino en diversas etapas
cada día, para llegar en aquellas semanas por lo menos hasta León, donde se
encontrarán con el Obispo. Basilico de hecho quiere seguir hasta Finisterre,
para volver a Santiago el 24 de julio, después de haber hecho este largo y
apasionante recorrido de más de 2.000 kilómetros.
Laura
Basilico
Realmente,
Santiago está cerca; la empresa está apunto de llegar a su final, revelándose
no sólo posible sino incluso meritoria, por el esfuerzo que exige. Un esfuerzo
reconocido incluso por quienes están viviendo el Gran Camino desde fuera, como
el Obispado de León, “caótica ciudad de 150.000 habitantes”, para decirlo en
palabras de los tres ex CRA FNM salidos de Saronno el lejano 4 de abril, Angelo
Basilico, Giuseppe Gottardi y Pietro Piuri, a los que el Vicario del Obispo,
Monseñor Jesús Fernández, ha acogido y agasajado. Juntamente con ellos, Fabio
Cattaneo y Anna Boccardo, de la Academia Peregrini de Magenta, llegados por
sorpresa a León el 5 de julio para seguir con el grupo al menos hasta el fin de
la meta y para entregar al Obispado la plancha con el logotipo de la Academia y
la lápida con el escudo de armas del Ayuntamiento de Magenta.
Durante
la visita, el Vicario ha enseñado al grupo todo el palacio del Obispo, no
siempre abierto al público, señalando el claustro como uno de los más hermosos
de España, “afirmación que sólo podemos confirmar. Hemos tenido también la
posibilidad de visitar la catedral con una guía preparadísima que además ha
hablado en italiano”, comenta el grupo.
El
domingo 6, en el que se hizo un camino de casi 10 horas y 35 kilómetros,
Angelo, Fabio y Anna llegaron a Astorga, caracterizada por su catedral gótica y
el antes Palacio episcopal, hoy museo, obra de Antonio Gaudí. Y además, mención
especial para el Museo del chocolate, el más importante de la Península
Ibérica.
Desde
aquí, el grupo se detuvo en Foncebadón, después de un subir y bajar entre pinos
y encinas que los ha conducido al punto considerado como el más alto del
Camino, a más de 1.500 metros de altura. Pueblecito casi abandonado, con sólo 4
ó 5 casas habitadas y un par de Albergues para Peregrinos. Foncebadón ha
regalado a los nuestros unos momentos de silencio casi total, condición ideal
para llegar, en la mañana siguiente, a la Cruz de Ferro, cruz de poco más o
menos un metro y medio, colocada sobre un largo tronco de encina y rodeada de
las piedras que en el trascurso de los siglos los peregrinos han dejado allí
mientras cada uno formulaba un deseo.
La
llegada anticipada el miércoles a Ponferrada entra en los planes de Basilico,
quien, a diferencia de Piuri y Gottardi a los que se han unido los nuevos
llegados desde Vercelli, quiere continuar, sin respetar las etapas semanales
programadas al comienzo, para llegar a Santiago hacia el 16 de julio,
“acercarse” después a Finisterre y volver a Compostela el 24.
13 a 19 de
julio.
Laura
Basilico
La meta ha sido conseguida, los pies han pisado Santiago,
el miércoles 16, después de más de 2.200 kilómetros de Camino. Con una semana
de anticipación sobre el plan de marcha, en realidad, se ha producido la
entrada en Galicia, precisamente en la localidad de O Cebreiro, a 1.250 metros
de altura, punto más alto antes de la bajada hacia Santiago de Compostela que,
según el proyecto del grupo, debería producirse el 24 de julio. Porque “El
verdadero Camino, explica Angelo Basilico, el cogliatés que había salido de
Saronno el 4 de abril, y como he podido comprender en estos tres meses de
convivencia con Peregrinos de todo el mundo, termina en Finisterre, junto al
océano, más bien incluso más allá, en el Santuario de Nuestra Señora de la
Barca, en Muxía, en la Costa de la Muerte”.
Es aquí a donde Basilico piensa llegar el 20 de julio,
para desde aquí volver a Compostela a tiempo para las fiestas de Santiago.
Mientras escribimos esto, el grupo de Peregrinos,
extranjeros e italianos, está en
Lavacolla, muy cerca del aeropuerto de Galicia. Aquí se cumple un antiguo rito:
el peregrino se lava en el río, para llegar “limpio y perfumado” a la presencia
del Apóstol. Lavacolla es una localidad que el clérigo Picaud denominaba
“Lavamentula”, en tono jocoso, aprovechando el término latino “mentula”, que se
refiere a los atributos masculinos ... “Es una antigua tradición que se está
perdiendo, como explica el profesor Ramón López Caneda, profesor de
Historia del Arte en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y además inseparable
compañero de Angelo durante el viaje, pero que desde siempre
simboliza el comienzo de la purificación interior cuando ya está próximo el fin
del viaje” y que es parte de un empeño que, “para quien la vive, tiene
mil significados, además del religioso”, añade Basilico. Tal vez la ve así
la trouppe del National Geographic que el viernes 11, mientras sube hacia O
Cebreiro, durante la filmación de un documental sobre “El Camino de Santiago y
el Peregrino del Siglo XXI”, ha querido recoger el testimonio de Basilico y el
de sus compañeros de viaje”. (Próximamente en TV).
Laura
Basilico
¡La meta en la meta!, o mejor deberíamos decir “El fin de
la tierra”, porque este es el concepto que se encierra en el nombre de
“Finisterre”, localidad junto al océano que desde siempre ha sido vista con una
mezcla de reverencia y de fascinación por el Peregrino, que, con resuello en el
cuerpo y en la cabeza voluntad de continuar, una vez llegado a Santiago decide
caminar otros 90 kilómetros más.
El cabo de Finisterre (hoy “Fisterra”, en lengua gallega)
era considerado el último punto de las tierras conocidas, cuyo camino era
señalado en el cielo por la “Vía láctea”. Una de las leyendas que han florecido
en relación con el traslado de los restos de Santiago desde Palestina hasta
Galicia dice que los discípulos del Santo pasaron por aquí, para llegar al
sepulcro.
En
Finisterre el Peregrino cumple aquel rito, entre místico y profano, que cuentan
las crónicas más antiguas: “se purifica” con un baño en el océano (la empresa
resulta heroica, porque el agua está helada), quema la ropa usada durante el
Camino para indicar que es el fin, y después recoge en la playa una de las
famosas conchas, como prueba del peregrinaje realizado. Por fin, se dirige
hacia Muxía, localidad considerada como el verdadero y propio fin del Gran
Camino. Aquí los Peregrinos hacen “bailar” la “pedra de abalar” (la piedra que
bascula, añado) sobre su punto de equilibrio,
Ritos, tradiciones, leyendas, historia. El Camino también
es esto. Y a esto no se ha sustraído tampoco Angelo Basilico, ex dependiente
FNM, salido de Saronno el 4 de abril y llegado a Santiago de Compostela con una
semana de anticipación.
Basilico ha tenido la fortuna de visitar la ciudad con un
guía excelente, el Peregrino y Hospitalero itinerante, además de profesor de
Historia del Arte, que lo acompaña ya desde muchos kilómetros atrás,
descubriendo los aspectos menos conocidos y más fascinantes, como, en el Museo del Pueblo Gallego, las tres
escaleras helicoidales entre las que hay que saber escoger para llegar al punto
más alto para ver la ciudad y para ver la torre de la iglesia de los Jesuitas,
inacabada.
Basilico ha llegado a Finisterre el sábado 19 de julio,
“después de haber dado 3.000,000 de pasos”, como él mismo cuenta, para, en fin,
depositar las botas en Muxía, el lunes 21.
“A mi llegada, cuenta, la Oficina de Turismo, que debería
entregarme el certificado de “Fin del Camino”, estaba cerrada. Pero, no sé
cómo, mi manifiesta desilusión ha enternecido a una anciana señora gallega que,
al saber desde dónde había llegado, ha actuado y se ha movilizado hasta
conseguir que yo pudiera obtener el documento”.
Quedan dos días de fiesta y descanso en la mágica
Santiago. Después, la vuelta a casa, que, según el extraordinario Ramón, es el
verdadero punto de comienzo del “Nuevo Camino Interior” que el Peregrino
comienza al finalizar esta preciosa experiencia.
El verdadero regalo del Camino es la consciencia que uno
toma de sí mismo y de los otros, conocimiento que se crea en quien afronta el
Camino y que es un bagaje mucho más sustancioso que los 10 kilos de peso de la
mochila, llevados durante más de 3.000,000 de pasos.